DIARIO DE CAMPO

Era la tarde del 16 de Agosto y Diana dormía placidamente en su cuarto, cuando a las 6:30 a.m. sonó la alarma indicando que era hora de levantarse.

Con la pereza que la caracteriza Diana atrasó su alarma 5 minutos, puesto que a las 8 tenía un compromiso con el cual cumplir. Ella junto con su hermana menor se levantaron pasados los 5 minutos y se ducharon, luego se sentaron a la mesa a desayunar, para luego terminarse de arreglar, ya que su padre las llevaría al lugar donde se llevaría a cabo el compromiso.

Mientras van en el carro camino a cumplir su cita Diana mira a través de la ventana del carro recordando aquellos momentos felices que pasó junto a su novio Hernán con quien unas horas antes rompió. Era su deseo contarle a su hermana lo sucedido ya que nadie en su familia sabía, pero al voltear y darse cuenta que su hermana estaba abstraída por el poder de la música prefirió guardar silencio y simplemente sufrir en su soledad.

Y fue desde ese momento que Diana decidió no confiar en nadie y simplemente copiar en un cuaderno viejo que encontro en su mesa de noche todo pensamiento que cruzara por su mente y necesitara sacar como una forma de desahogo personal sin tener que molestar a nadie, ya que ella se sentía un estorbo y una carga para su familia.

Con esa bella forma de escribir y plasmar ideas, ella recopiló sus pensamientos y sentimientos, para despúes ser guardados como un tesoro en el lugar más preciado de su cuarto, su escritorio donde pasaba noches enteras inspirada en experiencias propias escribiendo lo que ella denominó "SU LIBRO DE TESOROS".

No hay comentarios:

Publicar un comentario