Muy tarde en la noche con el sueño desvelado sale Sara de su cuarto, con la esperanza de encontrar en un vaso de leche un desahogo a sus más grandes penas.
Esa sensación efímera de alivio da al cuerpo de Sara una impresión de que sus penas son cosa del pasado, haciendo así que sus planes y sueños reaparezcan opacando sus tristezas y trayendo a memoria esos días felices en que plácida dormía sin preocuparse por esos sentimientos amargos que destrozaban su corazón.
Terminada su leche y llegada la hora de irse a dormir, Sara deja el vaso y regresa a su cuarto con una expresión en su rostro como si quisiera que este momento nunca terminara. Llega a su cuarto, se acuesta en su cama y se aferra a su cobija pensando en jamás volverse a parar.
Mientras va pensando,voltea su mirada hacia donde está el relój y se da cuenta que ha marcado las doce, hora en que la fantasía de Sara llega a su final y regresa la realidad donde su vida se convierte en trabajo y preocupaciones, poco a poco y a medida que sus pensamientos avanzan ella se introduce en un sueño profundo producto del agotamiento experimentado en todo su cuerpo y sus ojos con un moviemto de abrir y cerrar lo confirman, esto hace que la puerta de la ilusión nocturna se cierre para darle paso a la realidad del día.
Al despertar a la mañana siguiente la realidad del día es desconocida para ella, puesto que la fantasía nocturna ha ocupado la mayor parte de sus pensamientos haciendola cada día más dependiente de esta y es así como Sara se da cuenta que su fantasía ya no existe y acopla de a poco su vidas a la realidad ya existente.
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