CRÓNICA BASADA EN LA FOTO DE JESUS ABAD COLORADO


Con la desesperación que refleja su rostro Manuel abraza a su hijo Santiago, quien llora al ver la situación tan cruel que vive su pueblo.

Manuel Isaza es un hombre de 28 años nacido en San José de Apartadó en el urabá antioqueño, un pueblo donde la violencia se ha arraigado para no salir jamás, quien toda su vida ha trabajado en la finca de un amigo de la familia como cuidador de cultivo y posteriormente como mayordomo.

La situación de violencia que vive su pueblo se da por parte de la guerrilla que un día llegó para irrumpir en la calma y paz que se vivía dentro de la región para cambiarla por completo y poder adueñarse de esta, quitándole la libertad a sus habitantes, imponiendo sus normas y reglas.

MIRADA AL PASADO.
Parado frente a la puerta de su casa, Manuel con su familia observan como esos días de tranquilidad, de poder compartir y salir con los otros sin pensar en que a la vuelta los fueran a matar o maltratar han acabado y que el único recuerdo que como habitantes les queda son las imágenes grabadas en su mente y las historias, anécdotas y relatos que fueron recogiendo a lo largo de sus vidas para perpetuar su historia.

A la familia de Manuel sele suman los Montero, los Echavarría, los Gutiérrez, y otras 20 familias más, quienes no pueden creer que lo que un día vieron como futuro tanto para ellos como para sus parientes cercanos, es hoy derrumbado o destruido por unos seres, sin remordimiento o conciencia alguna que lo único que quieren es demostrar su poder y superioridad.

Es así como después de una corta reflexión se empieza a notar unas lagrimas que bajan suavemente sobre su rostro en irradiando así su desconsuelo al saber que por mucho que traten de buscar una solución, no es mucho lo que tanto los habitantes como Manuel puedan hacer, ya que es una realdad inminente que tendrán que enfrentar.

LA HISTORIA DESDE SU INICIO.
Todo comenzó una mañana del 5 de septiembre de 2005, cuando Manuel Isaza se disponía a trabajar en la finca de su amigo como de costumbre y como todas las mañanas su esposa Susana Colorado, le sirvió el desayuno y le dio un beso, deseándole un buen día.

Al llegar a su trabajo en la finca de Jorge su amigo, éste lo recibe con un gran abrazo y le indica las labores que se realizarían o para las que necesitaría a Manuel ese día.

Dispuesto y con ganas de trabajar Manuel comienza a revisar el cultivo y regar las plantas de la finca, puesto que este era su principal labor, luego de una horas él decide llamar a su esposa para saber como estaba todo en la casa. Su esposa alegre de escucharlo y de que la llamara, le comenta que Santiago se acababa de ir a la escuela y que ella se alistaba para ir a hacer unos trabajitos a unas vecinas, ya que ella trabajaba haciendo manicure y pedicure, a domicilio por el pueblo, generando ingresos para la casa.

Al instante de haber colgado Susana escucha unos ruidos provenientes de afuera y es cuando por un lado de la ventana de su sala, mira lo sucedido y se da cuenta que unos militares están sacando a todos los vecinos a la calle y los ponen en filas como animales llevados al matadero, cuando de repente ve
como uno a uno caen desplomados en el suelo producto de un tiro en sus cabezas provenientes de los fusiles que cada uno de estos hombres armados traía.

En ese instante el miedo se apodera de Susana y abraza a Santiago quien en ese momento acaba de llegar del colegio tan fuerte que Santiago le dice:

¿Mami, que esta pasando? , a lo que ella responde,

Nada hijo, simples ruidos de la calle, pero por favor no salgas.

Con lagrimas en los ojos y temblor en sus manos, coge el teléfono y llama a su esposo a quien le comenta la situación y quien de inmediato le dice que no salgan de la casa que él irá por ellos.

Pero en su desesperación y con ansiedad de que los fueran a matar Susana cierra la puerta de la casa con seguro, para que nadie pudiera entrar y ubicarlos. Pasados unos minutos, Manuel toca a la puerta y con un abrazo de angustia y emoción, lo recibe su esposa a quien coge de la mano junto con Santiago y salen corriendo de la casa.

Logran llegar a un refugio en medio de unos árboles y matorrales que habían más adelante, logrando así esconderse de los hombres que estaban matando a todo el pueblo sin razón alguna.

Al no volver a escuchar ningún ruido y aparentemente estar todo en silencio Manuel le comenta a Susana su esposa que es mejor quedarse ahí hasta estar seguros de que el peligro no está cerca, pero en medio de su desesperación y temor de un peligro inminente, ella decide salir corriendo sin más, Manuel trata de persuadirla pero ella solo sale corriendo y al tratar de coger a Santiago Manuel se lo impide, poniéndolo así a salvo.

En el momento que Susana sale corriendo los hombres armados escuchan su lloro y sus pasos, haciendo así que salieran a buscarla acabando con su vida con un tiro fulminante en su cabeza, derrumbándola como un pedazo de papel.
Al ver esto Manuel abraza a Santiago lo mas fuerte que pueda y el decide bajar la cabeza como sintiéndose culpable por su muerte.

Es así como la violencia de este país acaba con la vida de otra familia colombiana, afirmando cada vez más que si no actuamos rápido, gente y familias inocentes seguirán muriendo por culpa de la inconsciencia e insensatez de otros.

BIBLIOGRAFÍA:
http://www.semana.com/noticias-america-latina/venezuela-colombia-acaparan-atencion-cidh/121575.aspx

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